La iniciativa es impulsada por YPF junto con la empresa italiana Eni y XRG, de Emiratos Árabes Unidos. Según explicó Marín, se espera concretar la firma de los acuerdos a fines de noviembre en Buenos Aires y, a partir de allí, avanzar con el inicio de las obras.
El financiamiento es uno de los componentes centrales del proyecto. El Banco de Exportaciones e Importaciones de Estados Unidos (EXIM Bank) comprometió US$ 6.000 millones, mientras que el Gobierno argentino acordó con esa entidad estadounidense movilizar hasta US$ 7.000 millones hasta 2027 para proyectos considerados estratégicos.
El titular de YPF atribuyó parte de la concreción del financiamiento a la relación entre Argentina y Estados Unidos y destacó el volumen de recursos otorgado por el organismo. El esquema de cooperación denominado Build the Future contempla inversiones vinculadas con minerales críticos, seguridad energética, modernización de la red eléctrica, conectividad digital, sistemas seguros, actividad espacial comercial y tecnologías avanzadas.
De acuerdo con las estimaciones difundidas, el desarrollo de estos proyectos permitiría generar unos 20.000 nuevos puestos de trabajo. A más largo plazo, Marín proyectó que las exportaciones argentinas de gas natural licuado superarían los US$ 20.000 millones anuales hacia 2045.
En ese sentido, el ejecutivo atribuyó un papel central al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y sostuvo que el esquema fue determinante para generar el volumen de inversiones que actualmente se encuentra en desarrollo.
Marín también vinculó el avance de los proyectos energéticos con la explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas. Según planteó, el desarrollo de estas iniciativas podría retrasar, encarecer o incluso impedir proyectos petroleros en las islas, en el marco de la disputa de soberanía que mantienen Argentina y el Reino Unido.
Otro de los temas abordados fue el precio de los combustibles y el impacto de la evolución del petróleo internacional. El titular de YPF explicó que la política de utilizar un mecanismo de amortiguación de precios responde a la necesidad de evitar variaciones constantes y tomar en cuenta el comportamiento de la oferta y la demanda.
Ante un eventual escenario de fuerte aumento del precio internacional, señaló que un barril a US$ 100 tendría consecuencias sobre los valores que pagan los consumidores. Al mismo tiempo, indicó que la mayoría de las consultoras no proyectan actualmente que ese nivel llegue a concretarse.
En paralelo, algunas de las principales empresas del sector ya comenzaron a aplicar aumentos en los precios de los combustibles, con subas de entre 2% y 5% y diferencias según las distintas regiones del país.





