La víctima fue identificada como Zoraida Angélica Suárez Medrano, madre de seis hijos. El crimen se produjo en una vivienda situada en la calle Baradero al 4500, donde vivía junto a su familia.
Los primeros informes indican que el ataque se llevó a cabo pasadas las 12 de la noche, cuando un grupo de delincuentes ingresó a la propiedad por la parte trasera. En el interior se encontraba una de las hijas de Zoraida.
Según reportes de los medios locales, los asaltantes vestían prendas de color oscuro, incluyendo chalecos que mimetizaban uniformes de trabajadores de logística. Durante el atraco, la mujer intentó proteger a su hija ante la amenaza de los intrusos.
En el transcurso del forcejeo con uno de los delincuentes, este disparó, hiriendo a Zoraida en la axila izquierda, lo que le causó una grave herida interna.
Después del ataque, los asaltantes huyeron del lugar llevando consigo dos teléfonos celulares y una bicicleta, como confirmaron las fuentes locales.
Posteriormente, se realizó un llamado al servicio de emergencias 911 y los efectivos del Comando de Patrullas de Quilmes se presentaron en la escena, encontrando a la mujer con heridas críticas. Fue trasladada de manera urgente al Hospital Z.G.A. Dr. Isidoro Iriarte, pero no sobrevivió a las lesiones y falleció horas más tarde.
La investigación ahora es llevada a cabo por la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Nº 4 del Departamento Judicial de Quilmes, que ha clasificado el caso como homicidio en ocasión de robo. En el marco de la indagatoria, se han solicitado informes periciales por parte de la Policía Científica en el lugar del crimen y se ha ordenado la autopsia del cuerpo de Suárez Medrano. Hasta el momento, los sospechosos permanecen en libertad.
En una emotiva declaración, una de las hijas de la víctima relató detalles sobre el ataque, mencionando que su madre “la tiraron como un perro”. La joven, angustiada, destacó que su madre había criado sola a sus hijos y siempre luchaba por ellos, a pesar de su estado de salud precario.
De acuerdo con su relato, Zoraida intentó defender a su hermana menor, que había sido capturada por los delincuentes. Explicó: “Estaba tratando de defender a Luana porque la agarraron. Ella al momento del impulso de desesperación salió corriendo al hall y la agarraron de los pelos y se la llevaron con un fierro en la cabeza. Le pedían plata ‘o te la mato’”.
Zoraida resistió el asalto y, en el forcejeo, un delincuente la tomó del cuello y le disparó. La joven comentó que había al menos cuatro hombres dentro de la casa, con más cómplices esperando afuera.
“Cuando entraron dijeron ‘esto es un allanamiento’, supuestamente. Y se llevaron a mi mamá, me la arrastraron hasta afuera y la tiraron como a un perro”, reconstruyó la hija mayor sobre los hechos que siguieron al disparo.
Se observan manchas de sangre en las paredes de la vivienda, reflejo de la brutalidad con la que los delincuentes la arrastraron hasta la vereda. La joven sospecha que su madre fue baleada porque reconoció a uno de los atacantes: “Era alguien conocido”.
“Llegó casi inconsciente al hospital. Perdió mucha sangre y le golpearon con una escopeta tumbera. Yo pido Justicia, que se resuelva esto. Dejaron a una familia hecha pedazos”, finalizó la hija mayor de la familia.





