José Napoleón Gambetta, subsecretario de Protección Ciudadana, indicó en una reciente entrevista que encender fuego en espacios públicos o privados en la ciudad constituye una infracción al Código Ambiental municipal. En tales casos, los inspectores levantan un acta, solicitan la extinción inmediata de las llamas y, si la situación lo requiere, contactan al sistema de emergencias y a la Policía.
“El detonante siempre es una persona. El 95% de los incendios forestales tienen origen antrópico, es decir, son provocados directa o indirectamente por la actividad humana”, destacó el funcionario. En respuesta a la detección de focos de gran magnitud ocasionados por la quema de restos de poda, residuos o neumáticos, el municipio de Salta ha reforzado los controles en las áreas críticas.
La multa actual se establece en 2 millones de pesos, aunque puede variar en función de la gravedad y las circunstancias de cada caso. Adicionalmente, además de la infracción administrativa, la acción podría derivar en una investigación penal si el fuego representa una amenaza para viviendas, bienes o la integridad de personas. “Tomamos competencia municipal al elaborar un acta por incumplimiento del Código Ambiental, pero también damos aviso al 911 para que la Policía inicie una investigación y la Fiscalía determine si hay delito”, explicó Gambetta.
El Código Penal prevé sanciones para quienes inicien incendios intencionalmente o por negligencia, especialmente si esto resulta en daños a terceros. Legislaciones nacionales y provinciales, como la Ley 26.815 y las Leyes 7070 y 7543 de la provincia, establecen normativas de prevención orientadas a evitar la propagación del fuego.
La Municipalidad ha lanzado campañas de prevención y ha instado a los vecinos a abandonar prácticas como la quema de ramas, hojas o residuos vegetales. “La forma adecuada es embolsar los restos de poda para que sean retirados por el servicio municipal de recolección, nunca encender fuego”, insistió Gambetta. Además, el municipio solicita evitar fogatas y cualquier actividad que genere chispas, sobre todo en zonas con vegetación seca o en condiciones de viento.
Un factor que contribuye a la agravación de la situación es la proliferación del pasto cubano, una especie que actúa como principal combustible para la propagación de incendios en la región. Esta planta crece rápidamente, alcanzando alturas de hasta seis metros y, en la temporada seca, se torna altamente inflamable. Asimismo, al arder, produce fragmentos encendidos que el viento puede dispersar, aumentando el riesgo de nuevos focos de incendio.
Para disminuir este riesgo, la Municipalidad ha llevado a cabo tareas de desmalezado preventivo en unas 70 hectáreas, priorizando áreas cercanas a viviendas y zonas identificadas como de alto riesgo, utilizando drones para su monitoreo. En terrenos privados abiertos, el municipio realizó los trabajos y trasladó los costos a los propietarios, mientras que en predios cerrados se intimó a los responsables a que cumplieran con el mantenimiento adecuado.
A menos de 48 horas después de una serie de incendios que calcinó cientos de hectáreas y dañó viviendas en el noroeste argentino, la Municipalidad de Salta impuso una multa a un vecino que encendió una fogata para incinerar basura en las proximidades del Parque Industrial. Esta intervención fue realizada por la Subsecretaría de Protección Ciudadana y la Patrulla Ambiental durante una alerta amarilla por vientos intensos y zonda, con ráfagas de hasta 100 kilómetros por hora en la región.
Este incidente no fue aislado, ya que sucedió en el marco de recorridos preventivos para detectar posibles focos ígneos, en un contexto donde las autoridades alertaban sobre el peligro extremo que suponía cualquier quema debido a la combinación de vegetación seca y condiciones de baja humedad. Entre el 17 y el 20 de julio, el viento zonda provocó 47 incendios simultáneos en Salta Capital y en sus alrededores, afectando cerca de 830 hectáreas, mientras que en la zona de Nazareno, al norte de la provincia, se estimó un área afectada de 5.700 hectáreas.
La Municipalidad ha reiterado la prohibición absoluta de realizar quemas en estas condiciones y recordó que los recorridos de prevención continuarán activos. También instó a los ciudadanos a reportar cualquier foco ígneo a través de las líneas 105 y 911. Este episodio resalta la aplicación de sanciones y el papel fundamental de la vigilancia municipal ante la persistencia de prácticas riesgosas en plena temporada de incendios.





