Las intensas lluvias en Brasil han sido la principal causa de este aumento sin precedentes en el nivel del río, que en menos de 48 horas registró un ascenso de 3,51 metros a 5,45 en la zona de las Cataratas, según los datos proporcionados por la empresa energética de Paraná.
En la madrugada del sábado, el caudal del Iguazú apenas superaba los 8.000 metros cúbicos por segundo, pero ya comenzaba a mostrar un aumento. Solo 24 horas después, esa cifra llegó a 9.830 metros cúbicos por segundo, pero la verdadera explosión en el caudal se produjo el domingo por la mañana, cuando pasó de 11.400 metros cúbicos a 17.700 metros cúbicos en las primeras horas del lunes.
Previo a la apertura del Parque Nacional Iguazú el domingo, las autoridades informaron que las actividades turísticas estarían restringidas por motivos de seguridad tanto para los visitantes como para los trabajadores. Por este motivo, se cerró el Circuito Superior mientras se monitoreaba la situación del caudal. El nivel del río continuó en aumento hasta la madrugada del lunes, momento en el que empezó a mostrar un leve retroceso. A las 9 de la mañana, la altura del río había disminuido 24 centímetros, y el caudal se ubicaba en 16.300 metros cúbicos por segundo.
La cesación de las lluvias en la región y el pronóstico de días soleados sugieren que a partir de este martes, todas las actividades en las Cataratas podrían reanudarse con normalidad.
El extraordinario caudal del río ha transformado el Salto San Martín en una impresionante segunda Garganta del Diablo, rodeada por el verdor de la selva. La suspensión del Circuito Superior se ve equilibrada por el espectáculo visual que ofrecen los demás saltos, donde se observa un contraste impactante entre las diversas tonalidades de verde y el color rojizo del agua del Iguazú.
Las crecientes generadas hasta ahora por el Fenómeno de El Niño aún están lejos de igualar los niveles alcanzados en la primavera de 2023, cuando el río tocó los 24.000 metros cúbicos por segundo. En esa ocasión, la fuerza del agua provocó daños significativos en la pasarela que conduce a la Garganta del Diablo, el salto más impresionante de los 275 que componen el parque.
Ante la posibilidad de inundaciones extraordinarias, las autoridades de Parques Nacionales y la empresa Iguazú Argentina decidieron desmontar completamente esa pasarela para prevenir daños estructurales que pudieran prolongar su cierre.





