El delantero de 32 años finalmente se encuentra en condiciones óptimas para el partido de ida que se disputará en Buenos Aires. Hace apenas unos días, su participación era incierta debido a un fuerte esguince en el tobillo izquierdo que sufrió hace dos semanas durante un encuentro del Brasileirao, lo que generó preocupación entre los fanáticos.
Para Calleri, este encuentro tiene un significado especial, dado que defendió la camiseta azul y oro entre 2014 y 2015. Durante su paso por el club, se consagró campeón de la Copa Argentina y del Campeonato Local, formando parte de un plantel que también era dirigido por el Vasco Arruabarrena.
Al reflexionar sobre su regreso a La Bombonera, aunque esta vez como rival, Calleri expresó: “Jugar en La Bombonera es cumplir un sueño. Incluso me estaba acordando recién cuando me hablabas, yo soy hincha de All Boys; hay una canción que dice: ‘jugar en La Bombonera es lo que imagino’. Entonces, todo el mundo que es argentino, cuando jugás en inferiores o lo que sea, querés jugar en el estadio de Boca y de River”. El delantero agregó que “jugar en La Bombonera, en el Monumental, es un sueño para todo el mundo. Más para los equipos más pequeños, de donde yo salí, claro. Entonces, yo ya viví todo eso, ya jugué en La Bombonera muchas veces y para mí ya es un sueño realizado”.
Calleri se unió a Boca a mediados de 2014, llegando desde All Boys cuando apenas contaba con 20 años. En ese entonces, tuvo que luchar por un lugar en un equipo repleto de delanteros de gran nivel, como Daniel Osvaldo. A pesar de la competencia, fue ganando espacio y se convirtió en una figura clave del ataque, llegando a ser el goleador del campeonato que el Xeneize se llevó en 2015.
Durante su etapa en el club, disputó un total de 61 partidos oficiales, anotando 23 goles y brindando 12 asistencias. Su tanto más recordado fue sin duda el que marcó de rabona frente a Quilmes en 2015, en una noche emblemática por el regreso de Carlos Tevez desde Europa, mientras que Diego Maradona observaba desde el palco.
Esos 18 meses de esplendor en Boca lo catapultaron inmediatamente a San Pablo, club que marcaría el inicio de su extensa carrera en Europa. Luego, Calleri tuvo pasos por clubes como West Ham, Las Palmas, Alavés, Espanyol y Osasuna, antes de regresar al conjunto paulista, donde se convirtió en un referente y en un jugador muy querido por la afición.
Aunque guarda gratos recuerdos de su breve paso por Boca, el delantero dejó claro que, a pesar del cariño que siente por el club, ahora deberá defender otros colores. “Ahora, estando del otro lado, como te dije, tengo un respeto y un cariño muy importante por el club, por toda la gente de allí. Pero hoy soy rival, quiero lo mejor para el São Paulo y quiero ganar”, explicó.
Finalmente, el ex jugador de All Boys analizó la serie y destacó las fortalezas del equipo que dirige Arruabarrena. Considera que el conjunto argentino querrá aprovechar la localía para llegar con ventaja al partido de vuelta que se disputará en el Estadio Morumbi. “Va a ser un partido muy difícil, ellos tienen muy buenos jugadores. Nosotros estamos en una mejor fase que hace 15 días y creo que va a ser un partido muy disputado que se va a decidir en los detalles”, concluyó Calleri.





