Desde el comienzo, México tomó la iniciativa, mostrando un control del balón y generando peligro. En los primeros 35 minutos, el Tri obligó al arquero inglés, Jordan Pickford, a intervenir en varias ocasiones, destacando una notable atajada a un cabezazo de Raúl Jiménez que amenazaba con abrir el marcador a favor de los aztecas. La defensa inglesa se mostró vulnerable, y Declan Rice recibió una tarjeta amarilla muy pronto por un golpe a Romo, mientras que Harry Kane comenzaba a dialogar acaloradamente con el árbitro.
La dinámica cambió drásticamente en el minuto 36, cuando Inglaterra, en su primera jugada de verdadero peligro, sorprendió a México con una jugada bien elaborada que culminó en Jude Bellingham, quien anotó ante Memo Rangel a pesar de la llegada tardía de Lira. Dos minutos después, en el 38, los ingleses repitieron casi la misma jugada por la banda de Gallardo, y Bellingham volvió a marcar, poniendo el marcador 2-0. México reaccionó en el 42, cuando Johan Quiñones, aprovechando un rebote en el área tras un tiro libre, logró descontar, anotando su cuarto gol en el torneo. Justo antes del descanso, Pickford detuvo dos intentos más de Jiménez y Bellingham sacó una pelota casi sobre la línea tras un error de la defensa, dejando el resultado 2-1 al finalizar el primer tiempo.
El segundo tiempo comenzó con un cambio en México, donde Montes dejó su lugar a Álvarez. En el 48, O’Reilly logró estrellar un disparo en el poste, mientras que en el 51, Sánchez cometió falta sobre Kane, lo que generó otra oportunidad para Inglaterra. La controversia se intensificó en el 52, cuando Quansah fue expulsado por una falta sobre Gallardo, dejando a Inglaterra con diez hombres. Sin embargo, en el 57, Rangel cometió penal al derribar a Gordon dentro del área, y Kane no desaprovechó la oportunidad, anotando el 3-1 en el minuto 59, con un remate potente que, aunque fue anticipado por el arquero mexicano, no pudo ser detenido.
La polémica no cesó allí. En el 66, Kane derribó a Gutiérrez, y tras una revisión del VAR, el árbitro decidió conceder un penal a favor de México. Raúl Jiménez tomó la responsabilidad de la ejecución y anotó en el 68, aunque su gol no alteró el desenlace del partido, que finalizó 3-2. Con este resultado, México fue eliminado del Mundial 2026, mientras que Inglaterra avanzó a los cuartos de final, donde se medirá ante Noruega.





