Esto llevó a proponer la extensión del Mundial por diez días, con el fin de aliviar la carga de los suplementarios y los penales, además del incremento en la cantidad de partidos, considerando que este formato incluyó un encuentro adicional respecto a ediciones anteriores. La posibilidad de sumar más selecciones al próximo Mundial podría incluso traer aparejado otro partido extra. En este escenario, la tarea de llevarle el balón a Messi en la final representó un gran desafío.
La incertidumbre de algunos jugadores y las limitaciones físicas de varios de ellos resultaron en que Messi quedara aislado en el partido contra España, donde apenas pudo intervenir, excepto en alguna jugada aislada más cerca del final. La falta de sincronización fue palpable. A sus 39 años, tras consagrarse campeón del mundo, Messi podría haberse retirado para disfrutar de su vida, sin embargo, optó por seguir vistiendo la camiseta de la Selección Argentina, manteniendo viva la ilusión de sus compatriotas.
Aún más relevante es que demostró que todavía tiene fuerza para competir. Mientras que Diego Maradona tuvo una carrera profesional más corta, Messi ha exhibido un nivel sobresaliente durante veinte años, cuidando su condición física y llevando una vida tranquila, lo que sin duda contribuye a su continuidad.
Existen, aunque remotas, posibilidades de que acepte participar en el próximo Mundial. No necesariamente para ser titular en todos los partidos, pero sí para tener un aporte de 20 o 30 minutos en los momentos cruciales del juego. Esa decisión, por supuesto, será tomada por él mismo. Su presencia en este Mundial fue una grata sorpresa para muchos, especialmente considerando que se dudaba de su participación tras el título en Qatar.
Se le ha criticado por haber perdido dos finales del mundo, pero es fundamental recordar que jugar tres finales de este prestigioso torneo, ganar una y ser subcampeón en dos ocasiones es un logro monumental. ¡Qué privilegio haberlo vivido! Deseamos que Messi tenga energía para seguir jugando, y si llega el momento de su retiro, habremos tenido la suerte de haber disfrutado durante 40 años de dos de los mejores futbolistas de la historia: primero Maradona y luego Messi. Ojalá surja otro talento similar, y si no, llevaremos con nosotros los recuerdos de su grandeza.




