Las recientes tensiones con la dirigencia y el clima convulso que vive el club han reavivado un tema recurrente: las dificultades que históricamente han enfrentado los futbolistas argentinos en Old Trafford.
El primer gran referente argentino en el club fue Juan Sebastián Verón, quien arribó en 2001 desde Lazio por una suma récord. A pesar del apoyo de Alex Ferguson, nunca logró adaptarse al exigente ritmo de la Premier League y, tras dos temporadas, fue vendido al Chelsea. Ferguson comentó sobre las dificultades que tuvo al trabajar con él: “Debo confesar que se me hizo muy difícil trabajar con jugadores argentinos… No tenía problemas con eso, pero a los que entrené no les interesó especialmente hablar inglés. (Juan Sebastián) Verón apenas me decía ‘Mister'”.
Un recorrido más exitoso tuvo Gabriel Heinze, quien llegó en 2004 y rápidamente ganó el aprecio de la hinchada. Sin embargo, una seria lesión interrumpió su carrera y su intento de fichar para el Liverpool terminó en una salida conflictiva, antes de ser vendido al Real Madrid.
Carlos Tevez, quien dejó una huella imborrable entre 2007 y 2009, ganó dos Premier League, una Liga de Campeones y un Mundial de Clubes. Pese a sus logros, su salida al Manchester City lo convirtió en una figura polémica, generando reacciones airadas entre los hinchas del United, que sintieron traición. En ese tiempo, un camión de la basura recorría la ciudad para que los aficionados tiraran las camisetas con su nombre.
El paso de Ángel Di María fue más silencioso, pero no menos desafortunado. En 2014, llegó tras consagrarse campeón en Europa, con un traspaso superior a 60 millones de dólares. Pese a un inicio prometedor, enfrentó constantes lesiones y un intento de robo en su casa, lo que precipitó su salida un año después. “La vida allí era muy diferente… Todo se fue complicando cada vez más”, recordó. Su relación con Louis van Gaal, su entrenador de aquel entonces, también fue tensa y perdura hasta la actualidad.
Marcos Rojo, quien se unió en el mismo año, tampoco logró consolidarse. Aunque permaneció varias temporadas y ganó la Europa League, sus problemas de salud limitaron su continuidad en el equipo.
En contraste, Sergio Romero logró dejar una buena impresión en Old Trafford. El exarquero, conocido por ser una garantía para la Selección Argentina, aceptó su rol como suplente durante casi seis años, convirtiéndose en el argentino más recordado por la hinchada.
Más recientemente, Alejandro Garnacho, nacido en España pero con raíces argentinas, se destacó entre los jóvenes del club, aunque no logró afirmarse y buscó minutos en Chelsea y ahora en Aston Villa.
El caso de Lisandro Martínez reviste una importancia singular. Desde su llegada del Ajax, ha conectado rápidamente con los aficionados gracias a su intensidad, personalidad y calidad futbolística. Sin embargo, la crisis deportiva que atraviesa el Manchester United lo coloca nuevamente bajo el escrutinio de todos.





