El incremento del 1% en el precio de los combustibles implementado por YPF al cierre del miércoles será imitado por las demás petroleras en el país. La intención es estabilizar el costo de la nafta durante las próximas seis semanas, combinando un ajuste mínimo inmediato con la aplicación de un “buffer” de precios, una estrategia diseñada para evitar que las fluctuaciones del barril de petróleo internacional afecten a los precios al público en Argentina.
A partir del jueves, otras compañías del sector, como Shell, Puma Energy y Axion Energy, han confirmado que seguirán la decisión de la petrolera estatal, manteniendo este esquema de amortiguador de precios hasta mediados de julio. Dado que YPF representa el 55% del despacho de combustibles en el mercado interno, se convierte en un referente clave para los demás actores del sector: cualquier ajuste en sus precios es habitualmente adoptado de inmediato por las otras empresas, que buscan evitar desventajas competitivas.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, explicó el funcionamiento de esta medida en su cuenta oficial en X: “A partir del jueves 14 de mayo, YPF ajustará el precio de los combustibles en un 1% tras un análisis detallado de las condiciones del mercado y las variables de oferta y demanda. De igual manera, continuaremos aplicando el sistema de buffer de precios por hasta 45 días adicionales, con el propósito de no trasladar sobresaltos en el surtidor”.
Marín enfatizó que, durante este intervalo, la compañía se hará cargo de las posibles “fluctuaciones bruscas en el precio internacional del petróleo (Brent)”, y se comprometió a mantener inalteradas las demás variables del precio, como ya se había hecho en ciclos anteriores de la política de amortiguación.
En términos comparativos, desde el comienzo del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, el aumento acumulado en los precios de los surtidores argentinos alcanza casi el 25%, mientras que el costo del crudo se incrementó más del 50%. No obstante, varios analistas del sector han señalado que el precio de los combustibles presenta un rezago de “entre un 15 y un 16,5%” en relación con las referencias internacionales, resultado de la política de amortiguación implementada desde abril.
El esquema, promovido por YPF y adoptado por el resto de las empresas, se basa en tomar como referencia para las transacciones internas el valor del crudo correspondiente a marzo, que estaba cerca de los USD 70 por barril, mientras que la cotización internacional del Brent llegó a picos de USD 120 y actualmente se sitúa alrededor de USD 105,23 al momento de este informe.
Esta discrepancia se refleja en cuentas compensatorias que las refinadoras deberán regularizar cuando el precio del crudo Brent vuelva a niveles inferiores. A pesar de una potencial resolución del conflicto geopolítico, desde el sector energético se considera poco probable que el petróleo regrese al entorno de USD 60 por barril.




