“Vamos a levantarnos. ¿Vamos?”, le preguntó Kelly al futbolista. Mendes, todavía sin energía, se interesó por el destino de su esposa, quien le respondió: “A levantarnos, almorzar. ¿Vamos? A seguir con la vida”. Finalmente, expresó la profunda desilusión que dejó la eliminación: “No se puede despertar”.
Sin embargo, el impacto de la derrota no fue lo único que afectó al mediocampista brasileño. En los días previos al partido decisivo, Mendes había publicado en Instagram una imagen generada por inteligencia artificial donde se lo veía con la camiseta del club carioca, rompiendo el escudo de Boca, lo cual generó controversia y enojo entre los seguidores xeneizes, además de provocar la ira en el plantel dirigido por Rodolfo Arruabarrena. Tras la difusión de la imagen, el jugador se vio obligado a eliminarla y pidió disculpas, alegando haber compartido contenido de otros usuarios que lo habían mencionado después del partido de ida (1-0) en La Bombonera. “No presté atención a los detalles de una de las imágenes”, justificó, negando su intención de ofender al club argentino.
No obstante, su explicación no fue suficiente para calmar las tensiones. Tras el pitido final del árbitro venezolano Jesús Valenzuela en Río de Janeiro, varios futbolistas de Boca se acercaron a Mendes. Ángel Romero, en particular, se acercó y le gritó: “Rompelo ahora, dale”, haciendo alusión directa a la publicación polémica. Esto generó un cruce entre jugadores, que requirió la intervención de compañeros de ambos equipos para separar a los involucrados, incluyendo al propio Arruabarrena, quien buscó descomprimir el ambiente.
En la zona mixta, Romero no dudó en justificar su reacción. “Hay que respetar la camiseta; no solo la de Boca, hay que respetar cualquier camiseta”, afirmó el delantero paraguayo, subrayando la grandeza del club: “Se trata de un jugador profesional y eso no debe ocurrir”.
El incidente también tuvo repercusiones en el ámbito digital. Leonel Flores, defensor del conjunto xeneize, replicó la provocación de Mendes con una foto en la que rompía un escudo de Vasco da Gama, un gesto idéntico al del capitán brasileño. Sin embargo, la imagen fue eliminada minutos después, cuando Arruabarrena se enteró del posteo. “Al venir acá me parece que alguien de los nuestros subió algo y ahora lo voy a hablar un poquito. Es un partido de fútbol”, comentó el entrenador en conferencia de prensa.
Mendes, por su parte, analizó la derrota frente a las cámaras de Paramount, reconociendo que su equipo cometió errores en los primeros minutos y pidiendo disculpas a los hinchas que colmaron el Maracaná. “Cometimos errores. Tenemos que pedir disculpas a nuestros aficionados que asistieron y nos animaron, pero desafortunadamente no logramos la tan soñada clasificación”, expresó el brasileño, quien ya comienza a planear su próximo desafío en el Brasileirão.
La clasificación de Boca a la final de la Copa Sudamericana abre la posibilidad de competir por hasta cinco títulos en 2026. Además de la final continental, el Xeneize debe enfrentar la semifinal de la Copa Argentina contra Banfield, así como liderar la Tabla Anual con 54 puntos, empatado con Argentinos Juniors pero con mejor diferencia de gol. Además, busca un lugar en los playoffs del Torneo Clausura, y de lograrlo, accedería al Trofeo de Campeones programado para el 19 de diciembre en el estadio Mario Alberto Kempes, donde se medirá ante Belgrano de Córdoba.





