Según planteó el funcionario, los grupos que participaron de la protesta buscarían replicar en Buenos Aires las recientes movilizaciones estudiantiles registradas en París. Álvarez afirmó que los manifestantes pretenden “hacer la gran París” y que actúan bajo lo que definió como una “fantasía revolucionaria”.
El funcionario también señaló que durante la protesta se habría intentado avanzar sobre el edificio de la Secretaría de Educación. Según su interpretación de los hechos, los participantes primero procuraron comunicarse con las autoridades, pero posteriormente forzaron el ingreso.
Álvarez rechazó además que los protagonistas de los incidentes representen al conjunto del movimiento estudiantil. En cambio, sostuvo que se trata de agrupaciones vinculadas con partidos políticos y responsabilizó por los disturbios a dos sectores de izquierda, uno relacionado con el Partido Comunista Revolucionario y otro con La Mella, agrupación vinculada al diputado peronista Juan Grabois.
“Lo único que hacen es agredir a gente que estaba trabajando”, sostuvo el subsecretario al referirse a lo ocurrido dentro del edificio. También cuestionó que algunos sectores de la izquierda actúen, según su visión, como si tuvieran “fueros” para realizar cualquier tipo de protesta.
El funcionario puso en duda además la versión de los organizadores, quienes sostuvieron que la manifestación había sido pacífica. Para respaldar su planteo, mencionó registros audiovisuales difundidos por los propios participantes, en los que, según afirmó, puede observarse el momento en que se produce el ingreso al edificio.
Entre quienes participaron de la protesta, Álvarez mencionó al diputado nacional Itaí Hagman, de Unión por la Patria, y a dirigentes de sindicatos vinculados con trabajadores docentes y no docentes. El subsecretario cuestionó la participación de dirigentes políticos y gremiales en los enfrentamientos registrados durante la movilización.
En ese marco, volvió a sostener que los manifestantes buscan instalar un escenario de características similares al de las protestas estudiantiles de París y generar un proceso que tenga como objetivo el desplazamiento del Gobierno.
Álvarez también se refirió a la movilización anunciada para la próxima semana en defensa de la Ley de Financiamiento Universitario. El funcionario rechazó que pueda ser presentada como una protesta que represente al conjunto de las universidades y sostuvo que se tratará de una manifestación de sectores opositores frente al Congreso de la Nación.
De todos modos, diferenció el derecho a manifestarse de las acciones que cuestionó durante la protesta en la Secretaría de Educación. Señaló que en una democracia las movilizaciones están permitidas, pero rechazó que determinados dirigentes se atribuyan la representación de toda la sociedad o del sistema universitario cuando, según su interpretación, expresan posiciones de sectores opositores.





