En los últimos años, Messi ha sido la figura más reconocida de la compañía alemana, con la que mantiene un contrato vitalicio. Sin embargo, su camino no siempre estuvo asociado a Adidas, ya que al inicio de su carrera estuvo vinculado a su competencia, Nike.
El 1 de abril de 2002, cuando contaba con 14 años y formaba parte de las divisiones inferiores del Barcelona, Messi firmó un contrato con Nike, que era el proveedor oficial del club, por un monto de 3.005 euros anuales en material deportivo. Al debutar oficialmente en la Primera División del Barça, el 16 de octubre de 2004, lo hizo usando botines Nike Mercurial Vapor, a pesar de que su contrato había finalizado el 30 de abril, mientras ambos estaban en proceso de negociar una extensión.
La culminación de ese acuerdo ha sido parte de la leyenda urbana en la industria del deporte y fue reconstruida en 2022 por un medio estadounidense. Según se reporta, la ruptura ocurrió cuando Jorge Messi, padre y agente del futbolista, contactó a Nike en busca de ropa adicional de entrenamiento para su hijo. Este pedido, que ascendía a unos cientos de dólares, no fue respondido por la marca en sus oficinas ni en España ni en América del Sur.
Aunque ninguna de las partes confirmó esta historia, se sugiere que esta situación llevó a la familia Messi a considerar otras propuestas mientras continuaban las negociaciones con Nike. Adidas vio en este escenario una oportunidad y ofreció un nuevo contrato a Messi, que fue aceptado y firmado el 31 de enero de 2006.
Nike, que en ese momento valorizaba a Messi como un activo clave para su campaña publicitaria de cara al Mundial Alemania 2006, demandó al jugador por incumplimiento de contrato, reclamando 5,5 millones de euros en indemnización. Como prueba en la corte, presentó un documento que resultó vital en el litigio.
El 23 de mayo de 2005, Messi y Nike firmaron un acuerdo sobre los derechos de imagen del jugador. Sin embargo, a finales de septiembre, Adidas hizo una oferta considerablemente superior a la de Nike, lo que llevó a esta última a notificar el 12 de octubre de 2005 a Adidas sobre la vigencia de un contrato con el futbolista, y el 11 de enero del año siguiente, le exigió que cesara las negociaciones.
Adidas ignoró estas exigencias y continuó, mientras Nike aumentaba su oferta. Finalmente, el 29 de enero de 2006, Messi comunicó a Nike la interrupción de las negociaciones y solicitó no utilizar más su imagen. Al día siguiente, se presentó a una práctica del Barcelona sin los botines de la marca estadounidense y el 31 de enero firmó con Adidas.
Tras iniciar la demanda, Nike presentó el documento del 23 de mayo de 2005, sosteniendo que era vinculante. Luego de más de un año de conflicto, el Juzgado Mercantil N°4 de Barcelona desestimó la demanda, argumentando que el documento no constituía un “contrato definitivo”, sino que reconocía que aún existía un proceso de negociación.
Superado este conflicto, Messi y Adidas forjaron una relación que se robusteció con el tiempo, a la par del crecimiento del jugador. Inicialmente, Adidas lo levantó como la imagen de su línea de botines F50, luego reemplazada por los Adidas Messi 15, un modelo exclusivo. Posteriormente, Messi fue presentado como la imagen de la línea Nemeziz, y se introdujo su logotipo personal junto a una diversificación en sus líneas de ropa y calzado.
En febrero de 2017, Adidas le otorgó a Messi un contrato vitalicio, cuyas cifras no fueron oficialmente confirmadas, pero se estimaron en 20 millones de dólares anuales y varias líneas de productos bajo la marca Messi. Además, tras su retiro, se prevé que continúe recibiendo regalías y honorarios por su papel como embajador de Adidas.
Este lazo de dos décadas es el más destacado entre otros acuerdos de patrocinio que ha firmado Messi, quien también colabora con importantes marcas como Mastercard, Michelob Ultra y Lay’s. Este conjunto de acuerdos ha contribuido a su notable crecimiento patrimonial, estimándose por medios especializados un valor neto de 1.100 millones de dólares, posicionándolo como la quinta persona más acaudalada de Argentina.
Forbes ha calculado que sus ganancias totales durante su carrera ascienden a 1.800 millones de dólares, de los cuales 1.200 millones provienen de contratos con sus clubes y 600 millones de patrocinios y otros negocios.
En su reciente ranking de los 50 deportistas mejor pagados del mundo, Forbes colocó a Messi en el tercer puesto por ingresos de 140 millones de dólares en los últimos 12 meses, solo superado por Cristiano Ronaldo y el boxeador Saúl Canelo Álvarez. Desde 2014, Messi se ha mantenido entre los cinco primeros y ha alcanzado el primer lugar en 2019 y 2022.





