El siniestro dejó sin vida a todos los ocupantes del helicóptero, entre los que se encontraban el comisario general Rubén Castro, quien era el jefe del Departamento de Bomberos de San Juan; el comisario inspector Jorge Carbajal, segundo al mando de Bomberos; Carlos Heredia, director de Protección Civil; y el comisario general Marcelo Videla, subjefe de la Policía de San Juan. Además, estaban el piloto Matías Valenzuela y los brigadistas de la Agencia Federal de Emergencias, Andrés Bosch y Rodrigo Aimetta.
Un amigo de Castro lo homenajeó recordando su bondad: “Tipazo. Excelente padre, una hermosa familia. Un amigo que dejó en vida los recuerdos que quedaran en el corazón, con la certeza que Dios te tiene en la vida eterna y protegerá a tu familia y a los demás hermanos que iban con usted”.
Carbajal, recordado por una amiga de la infancia, recibió un conmovedor mensaje: “Que pena, pensar que cuando vivíamos en Buena Esperanza jugábamos, éramos todos niños. Mis condolencias a la familia que fuimos vecinos, amigos, gente del pueblo que uno ve siempre”.
Un colega de Heredia expresó su tristeza al recordar su última conversación, antes del accidente: “El dolor es inmenso, pensar que en el día de ayer fuiste hasta mi oficina para entregarme unos papeles, como siempre que nos veíamos la charla principal era de nuestro querido valle fértil, fuiste de las personas que siempre demostró vocación de servicio, predisposición hacia la comunidad”.
La conmoción también alcanzó al subjefe de la Policía de San Juan, Marcelo Videla. Un amigo lo recordó con emotivas palabras: “Se murió un señor intachable, persona sencilla de pocas palabras pero de gran corazón. Fue una gran persona, un excelente padre de familia, un gran vecino, amigo y un ciudadano excepcional”.
El piloto Matías Valenzuela, oriundo de La Plata, fue recordado por sus colegas: “Nos salvaba de muchas situaciones de peligro, nos bancaba, nos cuidaba desde el cielo siendo nuestros ojos y, junto con sus maniobras, apagaba esos fuegos cercanos. Volá alto amigo y cuídanos desde arriba”, expresó uno de ellos.
Los mensajes de duelo también provinieron de los alumnos del brigadista Andrés Bosch, quien fue descrito como un mentor: “Para mí era el viejo, el papi Bosch, el que me recibió sin dudarlo, me ayudó desde el momento uno, y nunca me dijo que no a nada, me ayudó a crecer y me acompañó de una manera tremenda. Todavía me faltaba tanto aprender de vos, solo me queda decirte gracias simplemente gracias, te voy a extrañar”, comentó una joven.
La Asociación Bomberos Voluntarios de Villa de Las Rosas rindió homenaje a Bosch y Aimetta, destacando que “su ejemplo de entrega y servicio permanecerá para siempre en la memoria de quienes compartimos con ellos el honor de vestir este uniforme”. Un amigo de Aimetta también envió condolencias: “Dios les de consuelo y fortaleza a las familias. Todos te recordamos con cariño, querido”.
El fatal accidente ocurrió cuando la aeronave despegó desde el Aeroclub de San Juan con destino a Valle Fértil y se precipitó en un área de difícil acceso al norte del Parque Provincial Ischigualasto. El personal se dirigía a una capacitación relacionada con el Sistema Nacional de Manejo del Fuego.
Equipos de emergencia y personal de los organismos pertinentes fueron movilizados al lugar para realizar las tareas de auxilio, acceso y relevamiento, en coordinación con las autoridades provinciales.





