Lejos de calmar la situación, el domingo por la noche, el jefe de Gabinete pidió al gobierno brasileño “que no se rasguen las vestiduras”. Santilli, en concordancia con el Presidente, reiteró que los asesores de Lula “vinieron acá a hacer campaña, dijeron barbaridades del Presidente y pudieron hacer los recorridos que quisieron”, refiriéndose a la campaña de 2023, cuando La Libertad Avanza compitió contra el peronismo de Sergio Massa en el balotaje.
“Nos estamos olvidando de las barbaridades que decían, decían que se iban a vender órganos. No nos olvidemos de las barbaridades que decían del Presidente cuando era candidato”, comentó anoche el jefe de Gabinete en una entrevista con el “El Presidente siempre dice que hay un sector del mundo que quiere tener oprimidos a los ciudadanos, y lo que el Presidente plantea es la libertad, el desarrollo y el crecimiento. Hay un gigante dormido que se está despertando, que es Argentina”, aseguró.
Respecto a las posibles repercusiones comerciales del conflicto, Santilli minimizó el impacto económico al señalar que “Argentina tiene una historia de relaciones y una tradición económica entre empresas del sector privado que se sigue desarrollando a todo motor”.
A pesar de las declaraciones del jefe de Gabinete, el Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño ya convocó a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, luego de que Milei hiciera comentarios explosivos durante la convención nacional del Partido Liberal (PL) en San Pablo. El embajador viajará a Brasil en las próximas horas para reunirse con autoridades del Planalto.
Durante ese evento, Milei exclamó que “Brasil todavía no vivió las consecuencias nefastas de este modelo, pero puede vivirlas si no vota a Flávio Bolsonaro para librarse de la basura socialista…”, y afirmó que “los socialistas siempre son y serán ladrones”. También alertó: “No se dejen robar el futuro a manos de socialistas ladrones, su estrategia es la misma en todas partes: destruir las cuentas públicas para ganar elecciones”. Al referirse a Lula, agregó: “Había un vecino que se metía en la política de Argentina para tratar de torcer la historia en favor de los zurdos de mierda”.
Las declaraciones de Milei provocaron el repudio general del bloque peronista. Axel Kicillof condenó el ataque a Lula y comunicó que se puso en contacto con el canciller brasileño para ofrecer disculpas en representación de la provincia de Buenos Aires. “Ayer vimos, con vergüenza ajena, al presidente Milei ofender e insultar al gobierno de Brasil, a su presidente y a todo un país. Desde la provincia de Buenos Aires sostenemos que la Argentina respeta a las naciones hermanas y apuesta a la integración regional. Hoy me comuniqué con Mauro Vieira, el canciller de Brasil, para transmitirle que Milei no representa el sentir del pueblo argentino. Brasil es nuestro principal socio comercial. Con estas provocaciones, Milei pone en riesgo inversiones, exportaciones, miles de puestos de trabajo y los intereses de la Argentina, todo para sostener a un candidato por pedido de Trump. La relación con Brasil merece responsabilidad, no provocaciones”.
Con foco en el impacto en el empleo argentino, también líderes del Frente Renovador expresaron que los ataques a Lula son dañinos para la economía del país. En un contexto en que el Gobierno profundiza el desmantelamiento del tejido productivo y la pérdida de empleo formal, el massismo advirtió sobre el costo económico que esto tendrá para las PyMEs, las exportaciones y los trabajadores argentinos.
Desde la Cámara de Diputados, Sabrina Selva subrayó que detrás del vínculo bilateral “hay miles de PyMEs, empleos e industrias argentinas que dependen de nuestro principal socio comercial” y exigió la necesidad de “recuperar el diálogo, el respeto y la sensatez”. El diputado Diego Giuliano, presidente del FR, señaló que “un Presidente viaja para defender los intereses de la Argentina, no para hacer campaña ni agraviar al mandatario de nuestro principal socio comercial”, y advirtió que “cada pelea diplomática de Milei la terminan pagando nuestra industria, nuestras exportaciones y nuestros trabajadores”. La diputada Cecilia Moreau calificó de “inaceptables” los insultos del mandatario argentino hacia Lula y recordó que “jamás en la historia un presidente argentino viajó a otro país para insultar públicamente a su mandatario”.
El diputado provincial Alexis Guerrera, ex presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia, enfatizó que Brasil es el “principal socio comercial” de Argentina y afirmó: “Cada agravio de Milei no lastima a Lula, lastima a la industria, al comercio y a los trabajadores argentinos que dependen de esa relación bilateral”. Guerrera también denunció que se requiere “un Jefe de Estado que esté a la altura de lo que la historia entre ambos países marca y requiere”.





