Las imágenes mostraban a aficionados quemando camisetas de la Selección argentina y del capitán, así como también casacas de Messi del Barcelona, con banderas egipcias de fondo. Otras publicaciones evidenciaban las camisetas dadas vuelta o empleadas como felpudos y trapos, en una clara expresión de rechazo tras la eliminación de su selección.
El entrenador del equipo africano y el futbolista Ziko apuntaron a lo que consideran un supuesto “robo arbitral” a favor de la Albiceleste. En este contexto, el capitán egipcio, Mohamed Salah, emitió un mensaje contundente.
“He visto las reacciones después del partido, pero la gente necesita entender que las emociones toman el control. Ziko nunca quiso faltarle el respeto a Messi o a la FIFA. Simplemente estaba sufriendo después del pitazo final. Personalmente, no creo que a Egipto le robaran el partido. El árbitro tomó decisiones como lo hace cualquier árbitro, pero no creo que el resultado se decidiera por el arbitraje”, afirmó.
Además, se observó que durante la bienvenida del conjunto egipcio en su país, se repitió el gesto de los brazos cruzados en aspa, utilizado por el entrenador Hossam Hassan durante el partido. Esta señal, reconocida por la FIFA como parte del protocolo antidiscriminación, fue imitada por numerosos hinchas en apoyo al seleccionador.





