Los relatos de vecinos y transeúntes coinciden en un aspecto fundamental: el chofer no logró detener la marcha de la pesada unidad. “El colectivero perdió el control, se notaba que no lo podía dominar”, comentó un testigo, visiblemente afectado, que se encontraba a escasos metros del sitio del incidente.
Los presentes describieron cómo, en una zona con un carril exclusivo para el transporte público, donde suele haber un gran movimiento debido a la proximidad de un skate park, el suceso ocurrió de manera repentina. “Los testigos afirman que el colectivo iba a gran velocidad, que el boulevard estaba abarrotado y que, por algún desperfecto mecánico, terminó subiéndose al lugar donde estaban las personas”, precisó una periodista desde el lugar de los hechos.
El estruendo del choque fue rápidamente seguido por gritos de dolor y pánico. “Fue un segundo. Escuchamos el ruido, los gritos de la gente y vimos cómo el colectivo avanzaba directo hacia la parada. Había personas atrapadas debajo de las ruedas”, relató otra persona que brindó ayuda a las víctimas antes de la llegada de los servicios médicos.
La gravedad de la situación requirió un inmediato despliegue de fuerzas de seguridad y de salud. Dos dotaciones de bomberos, personal de Rescate del área de Defensa Civil, integrantes del SAME, efectivos de Tránsito y miembros de la Dirección de Protección a la Víctima colaboraron de manera coordinada para rescatar a quienes habían quedado atrapados bajo la carrocería del vehículo.
Las autoridades sanitarias locales confirmaron que seis personas sufrieron lesiones de extrema gravedad y fueron trasladadas en “código rojo” al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA). Además, los médicos del SAME verificaron en el lugar el fallecimiento de una mujer que estaba esperando el transporte público y que fue impactada directamente por el colectivo.
El caso ha sido asignado a la Fiscalía de Delitos Culposos, que ya ha iniciado las primeras pericias mecánicas en la unidad de la línea 532 y comenzó a tomar declaraciones a los sobrevivientes para determinar, de manera precisa, si el accidente fatal fue ocasionado por una falla mecánica irreparable o por negligencia del conductor.





