Manuel Adorni está llevando a cabo reuniones durante la tarde con el propósito de avanzar en los proyectos que el Gobierno planea remitir mañana al Congreso. El jefe de Gabinete se encontró previamente con Javier Milei en la Quinta de Olivos, donde mantuvieron un desayuno de trabajo que comenzó a las 9:15 y se extendió por casi tres horas.
De acuerdo con fuentes oficiales, el diálogo entre el Presidente y el ministro coordinador se centró en revisar la agenda de gestión y discutir los proyectos legislativos que el Ejecutivo está preparando para enviar en breve. Desde la Nación se menciona que la intención es presentar un conjunto de iniciativas este viernes, aunque reconocen que algunas aún requieren validaciones técnicas.
Este paquete legislativo forma parte de la estrategia de la Casa Rosada para reactivar la agenda en medio de crecientes tensiones internas. En Balcarce 50 se busca mostrar a Adorni como una figura centrada en la gestión y coordinación parlamentaria, después de varios días de roces en el interior de La Libertad Avanza y la presión política en relación a su declaración jurada.
Entre las iniciativas que el Gobierno ha dejado entrever como posibles remisiones se encuentran el Súper RIGI, una regulación sobre lobby, modificaciones al etiquetado frontal, una ley de ludopatía, cambios en el régimen de sociedades, juicios por jurado, reformas vinculadas al Conicet, ajustes en la Ley de Medios, medidas de desregulación y proyectos sobre competencia. Desde la Nación aclaran que esta lista aún está sujeta a validaciones finales.
La reunión en Olivos también sirvió como un respaldo político por parte de Milei hacia Adorni. En el oficialismo subrayan que su continuidad no está en discusión y que el jefe de Gabinete continuará liderando la coordinación de la agenda ministerial y legislativa. Este encuentro se produjo tras una semana marcada por nuevas fricciones entre sectores del Gobierno y por el intento de la oposición de avanzar con una interpelación.
El Súper RIGI, en particular, es uno de los proyectos que el Ejecutivo proyecta como parte de su agenda económica. Este régimen busca ampliar beneficios fiscales, aduaneros y productivos para grandes inversiones en sectores estratégicos, incluyendo inteligencia artificial, centros de datos, infraestructura nuclear, defensa, automóviles eléctricos y cadenas de valor vinculadas a recursos naturales.
Desde el Gobierno reconocen que están trabajando “a las corridas” para poder presentar los textos. Las distintas áreas han ido entregando expedientes a Legal y Técnica, que se encarga de revisar la redacción final y las validaciones necesarias antes del envío formal. Cerca de las oficinas involucradas en el trámite aseguran que están “apurando a toda máquina”, aunque admiten que el cronograma podría verse afectado si quedan observaciones pendientes.




