En un nuevo episodio de “Nada es tan simple”, Luis Novaresio conversa con la psicóloga chilena sobre la evolución del concepto de familia. Su respuesta no es categórica; se trata de una ampliación del entendimiento. “Me parece que el concepto de familia, entre comillas tradicional, sigue siendo válido para mucha gente, sigue siendo un deseo para mucha gente”, afirmaba Sordo. “Pero creo que hay otras, se agregan otras, que afortunadamente el sistema social pudo incorporar con mayor o menor dificultad, con mayor o menor prejuicio”.
Sordo se aleja de la defensa o ataque, abogando en cambio por una perspectiva inclusiva. Para ella, el enfoque debe desplazarse desde la estructura familiar hacia la calidad de los vínculos. “En lo vincular se puede dañar en ausencia o en mala presencia”, señaló. “Y se puede aportar con distintas estructuras cuando la presencia está y cuando se sostiene el vínculo”.
La definición de familia que plantea Sordo se basa en el amor como una decisión deliberada, no solo como un sentimiento. Denomina a este concepto como algo “medio comunitario”: el esfuerzo consciente por el bienestar de todos los miembros de la familia, sin importar quiénes sean.
Cuando Novaresio menciona las familias monoparentales elegidas, Sordo aborda este tema con franqueza. Reconoce que la falta del otro progenitor podría generar una sensación de vacío en el niño, una realidad que debe ser atendida. Sin embargo, ha observado en su práctica que una explicación amorosa y contenida sobre esta situación puede compensar esa ausencia, incluso más que la presencia conflictiva de dos adultos.
Sordo enfatiza la importancia del contexto desde el cual se aborda esta historia. Subraya que elegir ser madre soltera por falta de pareja es diferente a hacerlo desde el resentimiento hacia los hombres, señalando que la intención detrás de la decisión es crucial. “No es lo mismo elegir la paternidad en solitario como un acto de amor que hacerlo como una declaración de guerra contra las mujeres”, explica.
Novaresio interviene de manera contundente: “Una cosa es una madre que quiere ser madre porque desea ser madre, y otra es: prescindo de los hombres, que son todos una mierda”. Sordo coincide sin dudar: “Tal cual, a eso me refiero”.
Para Sordo, el punto de partida de cada historia marca la pauta del proceso familiar completo. La forma en que se vive ese inicio influye profundamente en la paz que se transmite al niño, o en su ausencia, que puede tener efectos duraderos.
Novaresio comparte su propio contexto familiar, que no se ajusta a los moldes tradicionales, describiendo a sus padres como amigos que se unieron por el deseo de tener hijos, desafiando así las concepciones convencionales de la familia.





