El proyecto contempla la instalación de 22 plantas de inyección de polímeros, además de la perforación de unos 100 nuevos pozos productores, la intervención de otros 600 y la construcción de infraestructura de superficie. El objetivo es incrementar la recuperación de hidrocarburos y extender la vida útil de la cuenca del Golfo San Jorge.
La compañía había solicitado inicialmente en mayo un proyecto por US$680 millones y decidió ampliar el monto durante la Argentina Week, en París. La presentación contó con la participación de Marcos Bulgheroni, CEO de la empresa, junto con el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el ministro de Economía, Luis Caputo; el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, y el embajador argentino en Francia, Ian Sielecki, entre otros funcionarios.
Cerro Dragón se encuentra dentro de la cuenca del Golfo San Jorge, ubicada entre el sur de Chubut y el norte de Santa Cruz. En esa región, PAE destina actualmente alrededor de US$700 millones anuales y produce cerca de 70.000 barriles de petróleo por día, además de unos 9 millones de metros cúbicos diarios de gas natural.
Con el nuevo programa, la compañía estima alcanzar una producción incremental acumulada de 46 millones de barriles de petróleo durante la vida útil del proyecto. El volumen adicional tendría un pico superior a los 16.600 barriles diarios, por encima de las previsiones iniciales.
La recuperación terciaria mediante polímeros busca extraer parte del petróleo que permanece en los yacimientos luego de las etapas de recuperación primaria y secundaria. La primera se basa en el flujo natural del hidrocarburo y el bombeo, mientras que la segunda utiliza principalmente la inyección de agua para mantener la presión del reservorio y desplazar el petróleo.
En el nuevo proceso, el polímero se transforma en una solución que es inyectada en el yacimiento. Su función es aumentar la viscosidad del fluido y favorecer el desplazamiento de una mayor cantidad de petróleo hacia los pozos productores. Según las estimaciones vinculadas con el proyecto, esta técnica permite incrementar en un 5% la recuperación.
La inversión también busca generar un mayor nivel de actividad en la cuenca y favorecer el desarrollo de áreas que hasta ahora no resultaban económicamente viables. Para Chubut, el incremento de producción previsto implicaría además mayores ingresos por regalías asociados a los nuevos volúmenes de petróleo.
Durante la presentación, Ignacio Torres cuestionó las políticas energéticas aplicadas durante el kirchnerismo y sostuvo que la intervención sobre el precio del petróleo provocó para Chubut una pérdida cercana a US$1500 millones en regalías.
El proyecto se desarrolla en un contexto de transformación de la actividad hidrocarburífera argentina. Mientras los campos convencionales de la Patagonia fueron madurando, buena parte de las inversiones y de la infraestructura de proveedores se concentró en Vaca Muerta, en Neuquén.
La producción no convencional permite recuperar mayores volúmenes de petróleo, aunque presenta una declinación más rápida y requiere nuevas perforaciones de manera periódica. Frente a ese escenario, PAE busca mediante técnicas de recuperación terciaria incrementar el rendimiento de los campos maduros y prolongar su capacidad productiva.
La ampliación presentada en París eleva así el monto de la inversión originalmente solicitada y extiende el alcance del proyecto sobre Cerro Dragón, con nuevas perforaciones, intervenciones de pozos existentes e infraestructura destinada a incrementar la recuperación de petróleo convencional.





