El 29 de abril de 1977 se recuerda como el día de una gran hazaña en la Copa Davis, en una serie que posicionó a Argentina en el mapa del tenis mundial. Estados Unidos llegó sin sus estrellas Jimmy Connors, Harold Solomon y Eddie Dibbs para enfrentarse a la Argentina de Guillermo Vilas, quien ya era una figura consagrada, sobre la superficie de polvo de ladrillo del Buenos Aires Lawn Tennis.
El capitán Oscar Furlong optó por Ricardo Cano para jugar el segundo partido contra Dick Stockton, que ocupaba el puesto 12° del ranking ATP y que semanas antes había vencido a Cano en cemento con un contundente 6-3 y 6-1. El inicio del encuentro fue favorable para Stockton, pero un consejo de Furlong permitió un giro en la historia. “Si sube a la red, jugale globos. Tiene problemas en su hombro”, sugirió el capitán. Cano aplicó la estrategia, logrando desgastar a su rival, que terminó con calambres en la pierna izquierda. Así, logró una resonante victoria con parciales de 3-6, 6-4, 8-6 y 6-4. Guillermo Vilas, por su parte, se encargó del segundo punto, superando a Stockton con un marcador de 5-7, 6-2, 6-2 y 6-2, y luego vapuleando a Brian Gottfried por 6-4, 6-0 y 6-2, provocando un gran impacto en la Copa Davis.
Entre el 7 y el 9 de marzo de 1980, Estados Unidos volvió al Buenos Aires Lawn Tennis con un equipo superior. La gran figura del momento, John McEnroe, quien jamás había perdido en sus 14 partidos de Copa Davis, estaba acompañado por su compañero de dobles Peter Fleming y el experimentado Brian Gottfried. A Guillermo Vilas se sumaba un joven José Luis Clerc, aunque ambos venían de derrotas recientes ante el formidable McEnroe.
Sin embargo, la serie estuvo llena de sorpresas. En el primer punto, Clerc se quedó con los dos primeros sets ante McEnroe, aunque el zurdo se recuperó para ganar el tercero. Por falta de luz, el partido se reanudó el sábado por la mañana. Después de 24 intensos games en el quinto set, Clerc logró mantener una ventaja y terminó ganando por 6-3, 6-2, 4-6 y 13-11.
A continuación, Vilas obtuvo el segundo punto al vencer a Gottfried por 7-5, 6-4 y 6-3. En el partido de dobles, el capitán Lito Álvarez decidió dar descanso a sus singlistas y alineó a Ricardo Cano y Carlos Gattiker frente a la pareja McEnroe-Fleming, quienes se alzaron con la victoria, acortando la diferencia en la serie.
El domingo, en un día soleado y con un calor agobiante, Vilas concretó una victoria memorable al vencer a McEnroe por 6-2, 4-6, 6-3, 2-6 y 6-4, en una de las jornadas más inolvidables del tenis argentino.
Posteriormente, Alberto Luli Mancini asumió como nuevo capitán. La eliminatoria contra Australia estaba programada para llevarse a cabo en el Parque Olímpico de Sidney, utilizado durante los Juegos de 2000 y en una superficie de césped. En ese momento, Lleyton Hewitt era la gran figura australiana.
Mancini llevó a un equipo de cinco jugadores, aunque solo podía alinear oficialmente a cuatro: Guillermo Coria, David Nalbandian, Mariano Puerta y la pareja de dobles Gastón Etlis-Martín Rodríguez. Dos días antes de la eliminatoria, Mancini comunicó a los jugadores que se quedaría con un solo doblista y que la decisión sobre su inclusión en los singles dependería del resultado.
David Nalbandian se convirtió en el hombre clave de la serie, donde demostró su calidad en el césped y llevó a Argentina a semifinales, aunque también enfrentaron situaciones tensas. Hewitt se provocó conflictos con el banco argentino durante cada cambio de lado, y en un episodio, intentando burlarse de Coria, hizo gestos provocativos. Ante la provocación, Coria se defendió, alegando tener una molestia y creando un clima tenso en la cancha.
Hewitt venció a Coria con un marcador de 7-6, 6-1, 1-6 y 6-2. Sin embargo, Nalbandian igualó la serie tras vencer a Wayne Arthurs en cuatro sets: 6-3, 7-6, 5-7 y 6-2. El sábado se vivió un momento especial en el dobles, donde se presentó una combinación de singlistas del lado argentino, con Nalbandian y Puerta enfrentando a la dupla de Australia. Los argentinos lograron llevarse el triunfo con parciales de 7-6, 6-4 y 6-4, dejando la definición en manos de Nalbandian.
El cuarto punto estuvo lleno de emociones, recordando la final de Wimbledon que había tenido lugar tres años atrás. Nalbandian derrotó a Hewitt contundentemente por 6-2, 6-4 y 6-4, asegurando el pase a semifinales, mientras que Coria selló el 4-1 final al vencer a Peter Luczak en sets corridos.
Argentina comenzó la serie en el Parque Roca con una ventaja de 2-0 tras los triunfos de Nalbandian y Juan Martín del Potro sobre Igor Andreev y Nikolay Davydenko, respectivamente, ambos en sets corridos. Sin embargo, al día siguiente, Guillermo Cañas y Nalbandian no lograron cerrar la eliminatoria en el dobles, donde Rusia se impuso 6-2, 6-1, 6-7, 3-6 y 8-6 en una dramática definición, recortando la ventaja argentina.
El cuarto punto también estuvo marcado por el cansancio, con Cañas cayendo ante Davydenko por 3-6, 6-3, 7-6 y 6-0. En este contexto, Del Potro apareció como un salvador, logrando una victoria contundente sobre Andreev por 6-4, 6-2 y 6-1, enviando a Argentina a su tercera final de Copa Davis.
Después de conquistar el US Open, Novak Djokovic llegó a su ciudad natal un martes. Argentina contaba con un equipo completamente preparado, con Del Potro y Nalbandian como singlistas 1 y 2. En Serbia, mientras Djokovic intentaba recuperarse, Viktor Troicki lideró al equipo serbio en la primera jornada. Nalbandian mostró un gran nivel y se llevó el triunfo con un marcador de 6-4, 4-6, 6-2 y 6-3. Luego, Del Potro venció a Janko Tipsarevic 7-5, 6-3 y 6-4, colocando a Argentina en una ventaja de 2-0.
Al día siguiente, el dúo serbio, Troicki y Nenad Zimonjic, superaron a Juan Ignacio Chela y Juan Mónaco por 7-6, 6-4 y 6-2, recortando distancia en la eliminatoria.
Luego, Djokovic, pese a arrastrar problemas físicos desde Nueva York, se midió ante Del Potro. El tandilense comenzó imparable, llevándose el primer set en tiebreak y rompiendo el servicio del serbio en el segundo set para adelantarse 3-0. Sin embargo, Djokovic se vio obligado a abandonar el partido. Con este resultado, Argentina alcanzó su cuarta final.
En la serie final, del 25 al 27 de noviembre de 2016, ante una Gran Bretaña ansiosa, Del Potro, entonces en el puesto 64 del ranking ATP y en ascenso tras su destacada actuación en los Juegos de Río, enfrentó a Andy Murray, número 2 del mundo, quien lo había vencido en la final olímpica. El encuentro comenzó favorable al argentino, pero en los siguientes dos sets, Murray se llevó la delantera. Finalmente, en una muestra de gran resiliencia, Del Potro logró dar vuelta el encuentro y se llevó el triunfo por 6-4, 5-7, 6-7, 6-3 y 6-4 en un maratónico partido que duró 5 horas y 8 minutos.
En el turno siguiente, Guido Pella colocó 2-0 a Argentina al vencer a Kyle Edmund por 6-7, 6-4, 6-3 y 6-2. Sin embargo, la victoria de los hermanos Murray en el dobles recortó la distancia, y la serie continuó con una igualdad cuando Andy se impuso ante Pella por 6-3, 6-2 y 6-3, colocando la definición en el quinto punto.
Debido a lesiones y problemas físicos, ambos equipos se presentaron con ausencias en sus segundos singlistas. Debido a su participación en el dobles, Del Potro eligió evitar el riesgo de lesiones en los singles. La presión recayó sobre Leonardo Mayer, quien enfrentó a Daniel Evans. Después de perder el primer set, el correntino logró revertir la situación y se llevó el triunfo por 4-6, 6-3, 6-2 y 6-4, lo que le otorgó a Argentina otra victoria memorable de visitante y ante un rival de gran calibre, llevándolos a la quinta final de Copa Davis.
Era el cuarto enfrentamiento entre ambas selecciones, siempre con triunfos argentinos, y la segunda oportunidad de jugar en Zagreb, pero esta vez con el título en juego. Croacia sufrió la baja de Borna Coric por lesión, siendo reemplazado por el imponente Ivo Karlovic, de 2.11 metros, conocido por su potente servicio y su solidez en la red. El capitán croata Marin Cilic, que compartía similitudes con Juan Martín del Potro, llevó a ambos a enfrentarse en una batalla memorable.
La serie inició con un empate tras los triunfos cruzados de ambas figuras: Cilic venció a Federico Delbonis por 6-3, 7-5, 3-6, 1-6 y 6-2, mientras que Del Potro se impuso a Karlovic por 6-4, 6-7, 6-3 y 7-5. El sábado, la pareja croata Cilic-Dodig se llevó el triunfo sobre Del Potro-Mayer por 7-6, 7-6 y 6-3, adelantándose 2-1 en la serie y obligando al equipo argentino a conseguir los dos puntos restantes para lograr el título.
El domingo, Cilic entró a definir la serie contra Del Potro y, tras haber ganado los dos primeros sets, la presión se hizo sentir. Sin embargo, Del Potro, con una actitud heroica y apoyado por su equipo, logró dar vuelta el partido y triunfar por 6-7, 2-6, 7-5, 6-4 y 6-3, igualando la eliminatoria y manteniendo viva la esperanza argentina.
La última chance estaba en manos de Federico Delbonis, en un partido donde muchos consideraban a Karlovic como favorito debido a su potente saque. Sin embargo, cuando la bola regresaba a su campo, las posibilidades de Karlovic disminuían. Delbonis, apoyado por su subcapitán Mariano Hood, se dedicó a analizar el juego del croata y recibió indicaciones sobre la tendencia de su servicio conforme avanzaban los puntos del juego.
Por cábala, los compañeros de Delbonis decidieron observar desde el vestuario. Cuando el zurdo quedó a un juego del título, regresaron a la cancha, colocándose en un costado para no distraerlo. Finalmente, cuando la devolución de Karlovic se fue larga, el sueño argentino se hizo realidad. Delbonis, tendido sobre la cancha mirando al cielo, recibió el abrazo de sus compañeros, quienes llegaron para celebrar un 27 de noviembre de 2016 en el que el tenis argentino volvió a tocar el cielo al alzar la Ensaladera de Plata.





