La decisión se tomó tras una jugada previa en la que Insaurralde había impactado a Leandro Paredes, aunque el árbitro consideró que no había infracción y permitió que el juego continuara. Posteriormente, el balón llegó a Ascacibar, quien se encontró con Insaurralde, que se lanzó con los dos pies por delante, golpeando la canilla del mediocampista, ex Estudiantes de La Plata. Sin dudarlo, Arasa expulsó al jugador de 27 años, lo que dejó al equipo local reestructurándose con diez hombres en el campo.
Las imágenes muestran cómo Insaurralde se abalanzó hacia adelante sin un control adecuado de su cuerpo, actuando con una fuerza evidentemente excesiva. Su acción impactó directamente sobre el jugador de Boca, llevándolo a colisionar con Ascacibar. La evaluación de esta acción debe ser integral, considerando la forma de la entrada, la intensidad, el punto de contacto, el uso de ambos pies y, sobre todo, el riesgo que representó para la integridad física del adversario. No se trató de una mera entrada imprudente o temeraria.
Debido a su peligrosidad, esta jugada se encuadra dentro de las consideraciones técnicas que justifican el uso de fuerza excesiva, por lo que la decisión disciplinaria correcta fue la expulsión directa de Insaurralde. Desde el VAR se llevó a cabo una revisión silente, que tras analizar las imágenes, respaldó la decisión del árbitro. Al presentarse evidencias claras que justificaban la tarjeta roja, no fue necesaria una revisión en el campo.
La expulsión ocurrió en un momento en que San Lorenzo ya enfrentaba dificultades para frenar el ataque del Xeneize. El equipo dirigido por Rubén Darío Insúa había adoptado una estrategia defensiva desde el inicio, utilizando una línea de cinco defensores con el objetivo de proteger su arco y lanzar contragolpes.
Antes de la expulsión, Boca, bajo la dirección de Arruabarrena, había tomado la delantera en el partido. El conjunto había llegado a esta fase tras avanzar a semifinales de la Copa Sudamericana y desde el comienzo había dominado la posesión, utilizando centros como su principal forma de ataque.
Previo a la expulsión, Miguel Merentiel tuvo al menos dos oportunidades claras de gol, que fueron bien detenidas por el arquero José Devecchi, quien también tuvo intervenciones decisivas en un centro peligroso dirigido a Ascacibar. San Lorenzo, en respuesta, había generado una situación por parte de Rodrigo Auzmendi, que cabeceó cerca del palo resguardado por Álvaro Montero.





