La situación se dio mientras miles de hinchas del club cruzaban hacia Asunción para alentar al equipo en el estadio Defensores del Chaco. Según lo informado, los diez hinchas fueron detectados al intentar ingresar al país, ya que sus nombres figuraron con observaciones en el sistema debido a restricciones que les impedían asistir a eventos deportivos de carácter internacional.
El episodio no estuvo relacionado con incidentes ni confrontaciones en la frontera, sino que fue el resultado de una actuación de control destinada a regular el ingreso de aficionados. Las autoridades realizaron una revisión tanto de los requisitos migratorios como de las restricciones vinculadas a eventos organizados por la Conmebol.
El comisario Cristino Ayala, responsable de Prevención en el departamento Presidente Hayes, explicó que, al intentar ingresar, el sistema alertó sobre las identidades de los hinchas, lo que derivó en su demora y posterior deportación. Ayala no reveló los nombres de los hinchas ni especificó las restricciones que motivaron la medida.
La intervención se llevó a cabo en Falcón, donde se estableció parte del dispositivo de seguridad para el encuentro, llevando a cabo controles de autobuses, vehículos particulares y equipaje de los pasajeros. Además de las deportaciones, las autoridades también incautaron bebidas alcohólicas, y se había establecido que quienes arribaran en estado de ebriedad no podrían ingresar al Defensores del Chaco.
Cerca de 20.000 simpatizantes de Boca estuvieron presentes en las gradas del estadio asunceno. Debido a este número, se organizó un operativo para el ingreso de los hinchas, quienes eran agrupados en cápsulas de seis autobuses y escoltados por personal de prevención hasta la Costanera, donde esperaban el momento autorizado para su traslado al Defensores del Chaco.
Al finalizar el partido, las autoridades tenían previsto implementar nuevamente el mismo mecanismo para facilitar la salida de los aficionados de Paraguay. La seguridad se organizó en colaboración con las fuerzas de seguridad argentinas, en el marco de un dispositivo binacional de control y seguridad.
A pesar de este incidente específico, el ingreso de otros simpatizantes se llevó a cabo sin mayores complicaciones, según la información oficial presentada durante la jornada. El operativo de custodia y traslado hacia el estadio continuó con normalidad, y se mantuvo una vigilancia reforzada en los alrededores del Defensores del Chaco durante la desconcentración del público visitante.
El partido de vuelta entre Boca Juniors y Recoleta definía un lugar en los cuartos de final de la Copa Sudamericana, lo que justificaba la magnitud del operativo montado en Paraguay. El equipo argentino llegaba a Asunción con una ventaja de 3-1 en la serie.
Finalmente, Boca logró obtener el pase tras una contundente victoria de 4 a 0. Ahora, resta definir qué equipo enfrentará en la próxima ronda, siendo Sao Paulo de Brasil o Bolívar de Bolivia los posibles rivales.
Durante el primer tiempo, el arquero Álvaro Montero se destacó al detener un mano a mano frente a Ronald Domínguez, asegurando que el equipo anfitrión no concretara. El guardameta Nelson Ferreira tuvo un gran trabajo hasta que, a los 29 minutos, un cabezazo de Santiago Ascacíbar rompió el empate, sellando así el destino del partido luego de que el equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena se hubiera impuesto 3-1 en la ida.
Casi al final de la primera etapa, Sebastián Villa marcó su primer gol desde su regreso al club y tuvo un gesto de aprecio hacia los hinchas, señalándose el escudo y pidiendo disculpas.
A los seis minutos del segundo tiempo, Miguel Merentiel dejó a Nicolás Marotta en el suelo con un giro en el área y definió por encima de Ferreira, llevando el marcador a 3-0. El entrenador se dio el lujo de hacer debutar a Enner Valencia, rostro nuevo en el equipo, y al final del partido, Alan Velasco selló el 4-0 con una bella definición.





