El gran favorito era Noah Lyles, reconocido por ser el hombre más rápido del planeta y una superestrella olímpica. Sin embargo, en un giro inesperado de los acontecimientos, Lyles sufrió un intenso calambre en el muslo derecho al salir de la curva, lo que le obligó a frenar abruptamente para no comprometer su salud.
Aprovechando esta situación, Kaalund, un atleta de 22 años que compite para la Universidad del Sur de California, aceleró al máximo y cruzó la línea de meta en un tiempo de 20.04 segundos, marcando una de las sorpresas más impactantes del atletismo en años recientes.
“Es una locura absoluta. Jamás me imaginé ser campeón nacional en este momento de mi carrera, todavía estoy en shock”, compartió un emocionado Kaalund tras recibir la medalla de oro, convirtiéndose en el primer velocista universitario en obtener este título nacional desde 2008.
Por su parte, Lyles se acercó al joven atleta para congratularlo con un abrazo y tranquilizar sobre su bienestar. “Sentí que la zona del isquiotibial se agarraba y supe que era momento de parar, no valía la pena arriesgar. Es solo un calambre”, comentó el multicampeón.
Con este triunfo extraordinario, Kaalund no solo se llevó el título más importante de su trayectoria, sino que también evidenció que la nueva generación del atletismo universitario ya está lista para desafiar a los íconos de la velocidad sin ningún tipo de reparos.





